Tu Mayor Virtud
Todos tenemos habilidades que pueden potenciarnos y darnos una ventaja decisiva respecto a otros porteros. No debemos quejarnos de aquello que no podemos controlar, sino que debemos enfocarnos en lo que sí podemos. Yo, siendo un portero de estatura baja, decidí hacerme parecer más grande, así que me apunté al gimnasio y gané masa muscular. También trabajé en la potencia de mis piernas para dominar el juego aéreo. Finalmente, identifiqué mis puntos fuertes, que eran la técnica y la potencia de pierna, habilidades que me hacen destacar y me aportan profesionalismo.

