Control mental para lograr la felicidad
La mente es una herramienta superpoderosa que podemos educar y tomar control de ella para evitar que sea esta la que haga lo que quiera y de ese modo hacer estragos en nosotros, desde sumergirnos en un mundo de ilusiones hasta provocarnos enfermedades físicas inexistentes. Si reeducamos nuestra mente, podremos ser personas muy felices incluso con muy poco o nada. Para empezar, debemos tener en cuenta que funcionamos mediante comparaciones y que podemos aprender a comparar para que salgamos siempre ganando.
A continuación, relataré las claves para llevar a cabo este cambio:
- No terribilizar: consiste en necesitar muy poco para que las pérdidas no sean graves, y hacer esto -no terribilizar- es bastante sencillo si sabemos que siempre hay nuevas oportunidades.
- No necesitar: como el nombre indica, y en relación con la anterior, trata de no necesitar nada, cosa que, nuevamente, es sencilla si nos convencemos de que al cerrarse una puerta se abre otra. Lo bueno de esto es que podemos ensayarlo, imaginándonos en la peor situación de todas y siendo felices de todos modos.
- No exigir: los pensamientos son la clave de la felicidad, y entre esos pensamientos encontramos la exigencia, la cual es destructiva y debe ser sustituida por las preferencias: está bien desear, pero no necesitar.
- Sin obligaciones: un deseo no tiene por qué convertirse en una obligación; eso nos separa de la fuente desde la que debemos obrar: amor e ilusión.
- El autodebate: al fin y al cabo, no lograremos nada si no nos hablamos de manera que demos pie a un cambio en nuestras creencias. Gracias a un buen autodebate interno, podremos desarrollar nuevas creencias y tomar finalmente control de nuestra mente.
Nosotros mismos
El estrés en el trabajo no deja de ser algo mental, como ya podemos ir imaginando. Si no necesitamos el empleo, ni la eficiencia y nos volvemos humildes, el estrés no debería permanecer. Lo mismo es aplicable a los complejos; estos giran en torno a tres conceptos: la belleza, la inteligencia y la eficacia, aunque cabe recalcar que ninguna de esas áreas nos dará la felicidad: hay gente guapa que es infeliz, todos los seres humanos somos en el fondo ignorantes y no podemos hacer las cosas perfectas.
Respecto a la soledad, debería alegrarnos que, en la mayoría de los casos, no es real; es un efecto mental que construimos a partir de un abandono y que podemos combatir desde el hecho de no necesitar a nadie, de entender que la vida está llena de posibilidades para amar y encontrar a una persona a la que amar es muy fácil y que, mientras podamos hacer cosas valiosas por nosotros y por los demás, todo irá bien. Por otra parte, los momentos de verdadera soledad son oportunidades para mejorar nuestra vida.
Si tratamos de tener siempre la razón, seremos igual (aunque en menor medida) que el borracho del bar que afirma cosas sobre miles de temas que desconoce por completo. Muchas veces, aunque sepamos que la tenemos, no deberíamos defender nuestra razón, y al debatir con alguien, podemos ensayar dándole la razón e inmediatamente cambiar de tema. Si dejamos de querer tener razón, tendremos más paz, seremos superiores, nos hará muy flexibles y será elegante.
El control mental y la modificación de nuestras creencias son aplicables a un vasto océano de campos, como la alimentación, donde podemos entender la comida basura mediante la descomposición y percatándonos de la basura de la que realmente resultan constituidos esos alimentos. Eso nos alejará de la mala alimentación, y mediante la misma técnica invertida mejoraremos la imagen que tenemos de la comida saludable, consiguiendo así una vida saludable.
Para acabar con este apartado, aclararemos cómo conseguir el éxito:
Como en el libro de Carl Newport explica, el trabajo a fondo consiste en dedicar toda nuestra capacidad cognitiva a una tarea concreta, que en este caso debe ser nuestro propósito, un propósito al que no debemos tener dependencia, pudiendo valorar un plan B que no priorizaremos ni tendremos en cuenta hasta darnos por vencidos en el A. También nos puede ayudar hacer amigos; una compañía de calidad siempre será beneficiosa para el desarrollo de nuestras metas, como a su vez lo hace la competitividad sana.
Otros consejos que nos aporta el libro hablan de la creatividad y el disfrute en el trabajo que estamos haciendo. A veces nos veremos obligados a tomar decisiones difíciles y deberemos tomarlas sin quedar estancados; aunque no de manera deliberada, es necesario un espacio de tiempo dedicado exclusivamente a esa tarea. A nuestra mente también hay que entrenarla para conseguir el éxito; así pues, cuando nos prometamos empezar algo, lo empezaremos y lo acabaremos.
Nosotros con los demás
El ser humano, por naturaleza, no es solitario, necesita estar en manada, rodearse de gente que le aporte, y esa compañía es formidable. Un buen trabajo en equipo puede permitirnos alcanzar cosas que nunca jamás habríamos pensado y ser felices de una manera que jamás hubiéramos imaginado, pero hay que saber hacerlo, hay que saber cómo trabajar en equipo para fomentar estos resultados tan positivos.
Los pasos para funcionar en equipo son los siguientes cinco: reunirse, debatir, votar, repartir las tareas y redactar un acta. Esto muchas veces nos llevará a hacer cosas que no queramos hacer y nos frustraremos. Es en estos momentos que debemos ser disciplinados y actuar con virtud, tragarnos el sapo y entender que en futuras ocasiones las votaciones estarán a nuestro favor.
Aunque diferente, la pareja no deja de ser un equipo de trabajo y por ende se deben respetar los consejos anteriormente mencionados. La diferencia aquí es que en la toma de decisiones nos veremos mayormente empatados, la solución: lanzar una moneda, puede parecer una manera algo mediocre de solucionar las cosas, pero es una manera eficaz que evitará problemas y discusiones al mismo tiempo que desatasca el embudo. Antes de recurrir a la moneda podemos tratar de persuadir al otro, siendo convincentes, racionales y hablando siempre desde el amor, sin ser imperativos, sin querer tener la razón y, desde luego, jamás debemos imponer presión psicológica (la verdadera fuente de malestar en las parejas). En el momento en el que se tome una decisión con la moneda hay que aclarar un tiempo en el que esta decisión durará.
Aunque la moneda es un método muy eficaz, no siempre debemos recurrir a él, pues hay ciertas características como si tener hijos o no o el estilo de vida que se clasifican como pilares de la relación y que para la progresión de la misma es necesario que ambas personas estén de acuerdo.
A diferencia de lo que cree mucha gente, los problemas de pareja no están en la falta de confianza o comunicación, sino en tner un sistema de trabajo en común, que desencadena la falta de confianza y comunicación. Esta es la razón principal por la cual las parejas acaban desenamorándose y discuten, aún así, no debemos buscar soluciones en nuestro entorno, es mejor hablarlo en terapia.
Como método de sustitución a la moneda, encontramos el cheque en blanco, esta técnica consiste en que uno de los miembros de la pareja le da al otro la potestad de tomar todas las decisiones siempre y cuando le deje al primero explicarse y defenderse con alegría, desde el amor, sin imposiciones ni presiones. Cada semana, el domingo, la persona que ha dado el cheque deberá escribir una carta con las mismas condiciones proponiendo algo para la relación. Hay que decir que es la persona que otorga el cheque la cual obtiene más beneficios a nivel personal relacionados con su desarrollo.
La muerte
Las experiencias cercanas a la muerte, también conocidas como ECM. Son aquellas situaciones o eventos que las personas clínicamente muertas de manera temporal y habiendo resucitado, dicen haber experimentado. Lo característico de este tipo de experiencias es que son bastante similares entre sí y que se han experimentado a lo largo de la historia de la humanidad, con pruebas claras que afirman que personas de hace miles y miles de años vivían las ECM y de manera similar a la actualidad. A favor de la veracidad de las ECM encontramos la longevidad de estas historias, la cantidad de personas que las han presenciado (millones), el hecho de que hayan sido experimentadas por niños que no tienen la capacidad de discernir entre religiones ni de comprender la muerte, casos de personas ciegas con incapacidad para generar imágenes pudiendo narrarlas con exactitud, veracidad de los médicos al comprobar lo que los pacientes afirmaban y diversos estudios que demuestran que la mente no puede producir alucinaciones ni imágenes del estilo que estoy a punto de contar y que tantas personas dicen haber experimentado:
La persona, al morir, se eleva en el espacio donde se encuentre, principalmente, situándonos en una sala de operaciones. En el techo, la persona tiene un estado diferente y está fuera de su cuerpo, pero totalmente consciente, capaz de razonar, escuchar y ver. Posteriormente, la persona experimenta una fuerza que le absorbe, pero no en contra de su voluntad. En este estado y momento, las personas sienten un gran placer y paz interior. Allí donde son absorbidos es una especie de túnel con una luz celestial al final donde aguardan sus seres queridos ya fallecidos y a veces otras figuras celestiales. Es en este momento donde se les explica a las víctimas que no es su momento y deben regresar al cuerpo, en contra de su voluntad y negándose a ello, pero finalmente haciéndolo.

